Por qué dejo el mundo de la organización de eventos

Hace ya unas semanas que he ido comentando tanto a través de mis redes como presencialmente tanto a mi círculo más cercano como a las comunidades de los eventos que organicé hasta ahora que me retiraba de su organización. Lo hago tanto en la parte de los eventos sin ánimo de lucro como en los organizados de forma profesional (aunque existe un arrastre y un compromiso muy especial por el cual haría una única excepción en 2019, si sale lo contaré, claro).

En este artículo lo que pretendo es exponer, basado en mi experiencia de más de dos años inmerso en el tema, las razones. Creo que puede ayudar a orientarse y a evitar los errores que cometí yo a quien esté pensando en meterse a ello, al final creo que para involucrarse en un proyecto es bueno ser consciente de los puntos positivos y de los negativos (pienso que es mejor ser claro y llamarle a las cosas por su nombre y sin adornos).

Y es que cierro una serie de episodios de mi podcast en la que he ido de alguna forma animando a que sean otros los que apuesten por emprender en este mundo, exponiendo las herramientas que yo he ido utilizando como Meetup, ticketea, WordPress, The Events Calendar…; dando mis humildes consejos en la parte digital de la organización y oportunidades estratégicas para utilizar todo esto como una estrategia de marketing dentro de tu proyecto.

Teniendo en cuenta, como he ido repitiendo últimamente, antes de involucrarse en un proyecto deberíamos de tener claro el objetivo de por qué hacerlo, aunque es cierto que muchas veces nos dejamos llevar por un alto porcentaje de intuición, algo nos dice que debemos hacerlo, yo el primero. Pero siempre, en mi opinión es bueno acompañarlo como digo de un objetivo.

Y esa es la primera razón. Tras dos años yo he cumplido mis objetivos.

Digo dos años porque es cuando empiezo a organizar junto a Ismael Álvarez los eventos de WordPress Ourense. Gracias a los eventos de WordPress Ourense he podido:

  • Ayudar a poner en marcha el grupo, reunir y consolidar la comunidad WordPress de mi ciudad
  • Devolver con mi esfuerzo a WordPress todo lo que me proporciona a mi
  • Conocer a gente estupenda
  • Conocer a colaboradores profesionales
  • Trabajar con patrocinadores
  • Aprender a hacer difusión de eventos (clave en la historia que te estoy contando)
  • Crear un sistema propio de organización de eventos tras mucho acierto – error

Gracias a este sistema propio de organización de eventos he podido:

  • Crear otros grupos, como Comunidad Emprendedora de Ourense
  • Donde de nuevo, he podido conocer a más gente estupenda, nuevos clientes y colaboradores profesionales
  • Y crear y organizar eventos bastante potentes de forma profesional (dentro de mi sector)

Todo ello, sumado, imaginaros la de visibilidad que da. Por tanto, para ponerle el lazito a toda esta parte positiva, en general, de forma más directa o indirecta he conseguido muchos conocimientos, contactos y avances en mi carrera como consultor.

Voy a hablaros ahora de la parte negativa.

En todos estos eventos, aunque siempre han ido organizados junto a más compañeros he sido, por mi naturaleza, en la parte que me toca muy exigente conmigo mismo porque si algo va firmado por mi me gusta que salga bien, sea un evento al que asisten 10 personas como si son 250. Todo ello, siendo así, conlleva un gran desgaste energético. Como bien me comentaba hace unos días mi amigo Dani, si la energía se midiese en puntos, el organizar un evento podría darme 20, pero en gasto energético en muchos casos ha supuesto 30. No quiero que suene al típico fallo positivo porque no lo es. Considero que esta característica, dentro de este tipo de proyectos ha pesado demasiado y en ocasiones me hubiese gustado más ser menos preocupado, porque la mayoría de las veces el resultado del evento hubiese sido prácticamente el mismo con la mitad de trabajo.

Dentro de un mundo en el que cada vez más se tiende a la especialización, el hecho de estar organizando tantos eventos ha generado la duda en mi de si esto, siendo consultor de marketing era el camino que debía de seguir y más cuando en más de una ocasión he mencionado que organizar eventos da para dedicarse íntegramente a ello sin hacer otra cosa.

Además, el gran desgaste energético ha conllevado dedicarle mucho tiempo. Tiempo que le he tenido que robar a otras cosas.

Y a la vez, quizás también debido a todo esto, en los últimos meses mi cartera de clientes ha crecido y los proyectos que acojo dentro de mi negocio como consultor cada vez son más complejos y requieren más atención y cuidados. Ya podéis ir divisando a donde quiero llegar.

A lo largo de mi vida he ido cerrando etapas o ciclos, que podrían haber continuado funcionado durante más tiempo, y saliéndome del mundo al que me dedico ahora mismo siempre me gusta poner el ejemplo del arbitraje de baloncesto, mundo que disfrutaba y en el que hubiese podido seguir, acomodado en una buena categoría y en donde económicamente se ganaba un dinero muy interesante pero al que decidí poner fin hace ahora tres años.

ELEGANTES

Y no os voy a engañar, en aquel momento lo calculé muy bien, porque me casé en el verano de 2016, pude dedicar grandes esfuerzos toda la temporada 2016-2017 a mi agencia Oeste Marketing sin más ocupaciones de fin de semana que me supusieran grandes dosis de gasto energético como era el arbitraje y un año después, en el verano de 2017 recibía el mayor de los regalos, que es mi hija.

Dos años después me paso al otro lado de la barrera y por supuesto continuaré asistiendo a todo lo que pueda, al fin y al cabo me siento en la obligación moral.

SERVICIO DE DIFUSIÓN

Pero además de esos proyectos profesionales más complejos que requieren más tiempo también llega el momento de organizar muchos más eventos como salir a pasear con mi hija, como voy a hacer ahora mismo.