La purga, reflexiones de un 2019 que se termina

Se termina un 2019 cañero, para no variar. Como siempre, al llegar a este tramo final me gusta realizar un balance, mirar atrás y coger impulso para entrar con fuerza en el nuevo año. Este, al cambiar la cifra de la década, como cuando cumplimos años, quizás sea el que más toque reflexionar debido ese efecto psicológico.

Aunque lo cierto es que ha sido un año de reflexión continua que se ha ido reflejando en mis decisiones. Si tuviese que ponerle un titular a 2019 ese sería «La purga». Sin entrar en demasiados detalles, si me habéis seguido en mi actividad en redes sociales profesionales habréis comprobado como he ido apartándome de varios proyectos o reduciendo drásticamente la carga que me suponían a lo largo de los meses.

Principalmente:

  • Podcast – Marketing Club: En verano sufría una metamorfosis respecto al formato con el que funcionó el primer semestre. Tengo un episodio del podcast en donde lo explico, pero básicamente se eliminaba la periodicidad semanal de producción de episodios y Marketing Club pasaba a ser, valga la redundancia, un club virtual al que puede pertenecer quien quiera bajo distintos niveles de membresía.
  • Eventos: Tras organizar distintos eventos en 2019, con, y sin ánimo de lucro decido abandonar esta actividad. Dejo de ser organizador de WordPress Ourense y abandono toda propuesta en activo de volver a participar dentro de la organización de ningún otro, excepto el TEDx XardíndoPosío, con el que ya había adquirido un compromiso previo. Las razones de alejarme de este mundillo, también explicadas en el episodio 48.
  • Formación y Mentoring: En la línea de lo anterior, la línea entre organizar eventos y formaciones es muy fina, ambas cuestiones te obligan a utilizar grandes dosis de energía y tiempo para su preparación, por ello abandono también, al menos temporalmente esta vía profesional.
  • Agenda: en mi web tenía una agenda con eventos de interés en la zona de Ourense y alrededores, incluso enviaba un mailing cada lunes con la lista de los eventos de los próximos días. Al ir totalmente vinculado con el mundo de los eventos, fuera también.

¿Por qué?

En verano me cansé. Dicen que para dejar de fumar puede funcionar el fumar sin parar durante horas hasta que llegas a un punto de saturación que provoca que asquees el tabaco. No se si es cierto pero quizás es lo que me ha sucedido a mi en el pico máximo de actividad de 2019 en donde dije basta, no se puede continuar así. O al menos yo no. Hay que hacer una limpieza de actividades.

Es cierto que mucho tiene que ver que soy padre de una niña pequeña que crece sin contemplaciones. No me lo quiero perder y lo estaba haciendo porque las horas ya no daban. Ni con el proyecto mejor pagado del mundo me perdonaría no haber vivido ese proceso tan increíble, para mi no merece la pena.

Calculadora en mano, vara de medir en la otra, en verano me encierro en el taller para ponerme en marcha. Desde entonces mi foco se centra en mis clientes, en Marketing Club y en mi actividad como consultor de Marketing Online, una profesión compleja, cambiante y que requiere invertir muchas horas en estudio, investigación y formación.

Desde ya hace unos meses cuando alguien me hace algún tipo de propuesta profesional que se sale de mi foco actual lo que hago es preguntarme: ¿Lo necesitas? e intento ser muy imparcial en la respuesta para actuar en consecuencia. Es fácil dejarse llevar por proyectos a la postre atractivos, pero que una vez te implicas consumen muchos más recursos de los que tenías previsto asignar, afectando a tu vía principal.

Por supuesto, podré participar en eventos y actividades que no necesito, delimitando de forma clara lo que supone, porque es sano, porque necesitamos romper de vez en cuando la rutina, generar nuevos contactos con la gente da vida, pero en un entorno controlado y de forma elegible.

Quizás 2020 será un año en el que la gente deje de decirme eso de «ya veo por redes que no paras» ¿lo extrañaré? puede ser, pero en vez de ver a esa persona cruzándomela por la calle, deprisa, corriendo y sin poder parar casi a hablar, es probable que a cambio, pueda tener tiempo de tomarme un café o una caña tranquilamente con ella, desde la tranquilidad de una situación bien distinta.