¿Por qué fracasó la web festasdocouto.com?

Se acercan las fiestas del barrio en donde vivo y hace tres años se me ocurrió una idea al respecto, crear la web oficial de las Festas do Couto festasdocouto.com.

No es ningún secreto, este proyecto finalmente fue «apagado» y hoy quiero compartir las razones.

Contexto

Eran mis primeros meses como emprendedor con la Agencia Oeste Marketing y quería aumentar mi portfolio de proyectos online hechos con WordPress, además también era una forma de ayudar como vecino. Todo surgió porque conocía a uno de los miembros de la comisión el cual me vino a pedir pasta… porque como ya sabrás el modelo de financiación de las fiestas del barrio es pedir dinero a negocios y vecinos. El caso es que anualmente generan una guía-libro en papel en la que recopilan toda la información y ahí fue en donde se me encendió la bombilla para aprovechar y volcar todo ello en una web.

Me parecía una idea muy buena para:

  • Exponer y dar visibilidad online a todos los patrocinadores de las fiestas (entre los que me encontraba). Eso sumaba un valor añadido frente a solo salir en el papel.
  • Recogía y centralizaba información práctica como el programa o agenda de las fiestas. También recogía los mensajes de los organizadores, alcalde, pregón…
  • Ya quedaría instaurada para todos los años.
  • Innovar dentro del «sector de las fiestas de barrio».
  • Daba visibilidad a mi negocio como el impulsor online de la iniciativa.

En definitiva, aunque con su riesgo, era un proyecto molón y tenía tiempo por eso me animé a proponer a la Comisión de Fiestas del Barrio la creación de dicha web oficial.

Muy bonito todo pero…

Lo cierto es que la web quedó bastante chula ya que se vestía con fotos mías que había ido sacando con los años. Era bastante resultona.

Esas primeras fiestas la web pasó sin pena ni gloria y la dejé online por lo menos un par de años más, pero claro, sin actualizar desde 2015, por eso finalmente decidí apagarla.

Conclusiones de por qué esta idea no funcionó:

  • Una Comisión de Fiestas no es una empresa. El grupo humano que la conformaba no estaba preparado para adoptar una idea como esta, llevaban toda la vida haciendo las cosas de la misma forma, hay prisa y ya bastante trabajo para hacer como para también tener que pensar en modo online.
  • La idea no partió de ellos, quise integrarla yo desde fuera.
  • Yo no me impliqué en la Comisión de Fiestas.
  • No hice ningún tipo de publicidad en la zona, excepto solicitar que la dirección de la web fuese incluida en el cartel y en la guía-libro.
  • Aunque no eran esas las razones para poner en marcha, inconscientemente no me impliqué más en el proyecto porque no lo monetizaba.
  • No conseguí que me viesen como el proveedor del proyecto paralelo (la guía – libro), la imprenta. Tampoco lo pretendía.

Antes de meterte a un proyecto propio hay que analizar muy bien si merece la pena por el tiempo o involucración que podrás dedicarle. Hay que estudiar a las personas que están dentro del proyecto y de las que también de alguna forma dependerá el éxito de tu idea.

Si todo ello es cogido con pinzas piénsatelo muy bien, quizás es mejor que todas esas horas se las dediques a tu familia, amigos, formación… o al cabo de los años quizás solo te sirviese para crear una entrada en tu blog y un capítulo de tu podcast.